GRAF recibe la certificación ISO 50001

Un enfoque sistemático para la gestión de la energía

GRAF ha logrado otro hito con sus sistemas de gestión de la energía y ha estado certificada según la norma DIN ISO 50001. El certificado es válido durante tres años y está sujeto a una revisión anual.

Desde hace más de 50 años GRAF fabrica soluciones para la recuperación y almacenamiento de agua de lluvia y la infiltración. Los productos GRAF permiten ahorrar 160 millones de litros de agua potable todos los días. El líder del mercado europeo en recuperación de agua de lluvia también está comprometido en la producción sostenible y la fabricación de productos sostenibles.

Como gestor sostenible de la energía, GRAF mantiene registros detallados de consumo de energía en su sede en Teningen, así como datos clave de consumo para cada màquina y objetivos de eficiencia energètica para cada producto. “El sistema de gestión de la energía refleja nuestro compromiso con la eficiencia energética y la mejora continua con la finalidad de garantizar el desarrollo sostenible de la empresa,” dice el director general Otto Peter Graf.

La empresa GRAF, de tradición familiar, ha estado investigando durante muchos años para poder fabricar productos lo más sostenibles posibles. Éstos esfuerzos empiezan durante la fase de desarrollo, explica GRAF, ya que los productos de alta calidad tienen una larga vida útil, reducir el consumo de recursos y, por lo tanto, minimizar el impacto ambiental. GRAF ofrece para sus productos una garantía de durabilidad de hasta 25 años. Para reducir aún más el consumo de energía, los peak loads se gestionan de forma activa, todos los procesos operativos se definen en detalle, se implementan continuas mejoras y se llevan a cabo cuatro auditorías internas al año.

Para reducir el impacto medioambiental el 70% del plástico que se utiliza es reciclado. Gracias a años de investigación intensiva, se ha mejorado la técnica de los sistemas de producción y sus propias materias primas en una proporción inusual. Así es como, conseguimos usar los materiales reciclados sin ningún impacto negativo en la calidad.

La empresa también ha reducido el consumo de energía en el proceso de moldeo por inyección hasta un 85% y utiliza el calor desprendido por el proceso de producción para calentar el edificio de producción y logística con la ayuda de un sistema de recuperación de calor.